CRO (del inglés Conversion Rate Optimization, optimización de la tasa de conversión) es el trabajo sistemático de mejorar un sitio, una landing o un embudo para que un mayor porcentaje de las visitas termine en una acción concreta —una compra, un formulario, un contacto por WhatsApp— sin necesidad de aumentar el tráfico ni la inversión publicitaria.
No es cambiar cosas a ojo. Es medir dónde se cae la gente, plantear una hipótesis, probarla con A/B testing y quedarse solo con las variantes que ganan con datos.
Cómo se mide
El indicador que el CRO busca mover es la tasa de conversión, y se calcula así:
Tasa de conversión = (conversiones ÷ visitas) × 100
Un sitio con 8.000 visitas y 160 compras convierte al 2%. Todo el trabajo de CRO se juzga contra ese número y contra su consecuencia directa: el costo por adquisición.
Un ejemplo en números
Ejemplo ilustrativo, no un caso real. Una tienda argentina invierte $1.000.000 por mes en pauta y recibe 10.000 visitas, o sea $100 por visita. Con una tasa de conversión del 2% genera 200 ventas y su CPA es de $5.000. Si un trabajo de CRO lleva esa tasa al 3%, con el mismo millón y el mismo tráfico pasa a 300 ventas y el CPA baja a $3.333: 100 ventas extra sin poner un peso más de pauta.
| Camino para pasar de 200 a 300 ventas | Qué hay que lograr | Inversión mensual |
|---|---|---|
| Comprar más tráfico | Subir de 10.000 a 15.000 visitas | $1.500.000 |
| Mejorar la conversión (CRO) | Pasar de 2% a 3% | $1.000.000 |
Qué se optimiza en la práctica
Los cambios que más suelen mover la aguja son cuatro: la velocidad de carga y la experiencia en celular; la claridad de la propuesta en el primer pantallazo (qué vendés, a qué precio y por qué te conviene); la fricción del formulario o del checkout, donde cada campo de más cuesta conversiones; y la coherencia entre lo que promete el anuncio y lo que muestra la landing page. Si querés el detalle operativo, mirá cómo optimizar una landing page.
Errores comunes
- Cambiar varias cosas a la vez. Si movés título, imagen y botón juntos, ganás o perdés sin saber por qué.
- Cortar el test antes de tiempo. Con pocas conversiones, una diferencia del 20% puede ser puro azar.
- Optimizar la métrica equivocada. Un formulario más corto puede traer más leads y peor calidad: mirá siempre hasta la venta, no hasta el clic.
- Copiar “mejores prácticas” sin validar. Lo que funciona en un rubro puede fracasar en el tuyo.
Por qué importa
Pasar de 2% a 3% de conversión significa 50% más de resultados con el mismo tráfico y la misma inversión. Es de las palancas más rentables que tenés: en vez de pagar por más visitas, hacés que las que ya llegan rindan. Por eso el CRO va de la mano de la pauta; traer tráfico caro a una página que no convierte es pagar de más por cada venta.
En Rableb trabajamos la pauta y el CRO como una sola cosa desde 2019, porque el resultado se define tanto en la campaña como en la página que la recibe.
