Landing page (o página de aterrizaje) es la página a la que llega un visitante después de hacer clic en un anuncio, pensada para que cumpla una sola acción: dejar sus datos, comprar o reservar.
A diferencia de la home de un sitio, no tiene menú con mil caminos ni distracciones. Tiene un mensaje, una propuesta clara y un botón. Todo apunta a la conversión.
Por qué importa
En performance marketing, podés tener la mejor pauta y la mejor segmentación, pero si la landing no convence, el dinero se va por el caño. La landing es donde el clic se transforma (o no) en un lead o una venta.
Una buena landing mejora directamente la tasa de conversión: el mismo presupuesto rinde más porque más visitantes terminan la acción. Por eso es uno de los primeros lugares donde trabajamos cuando una campaña trae tráfico pero no resultados.
La clave es la coherencia: lo que prometés en el anuncio tiene que estar en la landing, sin sorpresas. Y siempre se mide y se prueba, porque pequeños cambios en titular, formulario o botón mueven la aguja.
Para ver cómo encaja dentro de una estrategia medible, leé qué es el performance marketing.
