A/B testing

Método para comparar dos versiones de un anuncio, landing o email mostrándolas a públicos similares y midiendo cuál convierte mejor.

A/B testing es un método para comparar dos versiones de un mismo elemento —un anuncio, una landing, un asunto de email— mostrándolas al mismo tiempo a públicos equivalentes y midiendo cuál genera mejor resultado. La versión A es el control (lo que ya está funcionando) y la B es la variante que querés probar: gana la que consigue más conversiones sobre el mismo tráfico.

La regla base es cambiar una sola cosa por vez: el titular, el botón, la imagen. Así, si una versión gana, sabés exactamente qué la hizo ganar y no quedás adivinando.

Cómo se mide

El test se lee comparando la tasa de conversión de cada variante y calculando la mejora relativa, o lift:

Lift = ((Conversión B − Conversión A) / Conversión A) × 100

Un lift positivo significa que B superó a A. Pero el número solo no alcanza: hay que confirmar que la diferencia no sea azar. La referencia habitual es un 95% de confianza estadística, el umbral que reportan las herramientas de testeo y que evita mudarse a una variante que en realidad no era mejor.

Un ejemplo en números

Ejemplo ilustrativo, con valores en pesos argentinos:

  • Landing A: 4.000 visitas y 80 ventas, o sea 2,00% de conversión.
  • Landing B: 4.000 visitas y 104 ventas, o sea 2,60% de conversión.
  • Lift = (2,60 − 2,00) / 2,00 × 100 = 30% de mejora.

Con una inversión de $1.200.000 en cada variante, el CPA pasa de $15.000 en A a $11.538 en B: unos $3.462 menos por venta sin sumar un peso al presupuesto. Ese efecto acumulado es lo que convierte al A/B testing en el motor del CRO.

Tipos de test

TipoQué cambiaTráfico que pide
A/B testUn solo elemento entre dos versionesModerado
Test multivarianteVarios elementos combinados a la vezAlto
Split URLDos páginas distintas en URLs separadasModerado a alto

Con volúmenes chicos, lo habitual en pymes, el A/B clásico es casi siempre la opción correcta: el multivariante necesita muchísimo tráfico para llegar a una conclusión válida.

Errores comunes

  • Cortar antes de tiempo. Un test con dos días y veinte clics mide ruido, no comportamiento real.
  • Testear varias cosas juntas. Si cambiás titular, imagen y botón a la vez, no vas a saber cuál movió la aguja.
  • Mirar la métrica equivocada. Una variante puede ganar en clics y perder en ventas: el test se define por la conversión final, no por una métrica intermedia.
  • Probar micro-detalles. El color de un botón rara vez cambia algo; la oferta, el titular y la propuesta de valor sí.

Cómo se usa en la práctica

Un test bien planteado arranca con una hipótesis concreta (“si el titular menciona el precio, más gente completa el formulario”), define de antemano la métrica que decide y el tiempo mínimo de corrida, y recién ahí se lanza. Lo que gana pasa a ser el nuevo control y el ciclo vuelve a empezar: el A/B testing no es una acción puntual, es una rutina.

En Rableb trabajamos así desde 2019, dentro de una lógica de performance marketing donde deciden los datos y no las opiniones. Si querés aplicarlo a tu sitio, empezá por cómo optimizar una landing page.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tráfico necesito para un A/B test confiable?
No hay un número fijo, depende de tu tasa de conversión, pero como regla práctica conviene esperar varios cientos de conversiones por variante. Con poco volumen, el resultado puede ser pura casualidad.
¿Cuántas cosas puedo probar a la vez?
En un A/B test puro cambiás un solo elemento entre la versión A y la B, así sabés con certeza qué causó la diferencia. Si tocás varias cosas juntas, no vas a poder atribuir el resultado a ninguna.
¿Cuánto tiempo tiene que durar un A/B test?
Lo mínimo razonable es una o dos semanas completas, para que el test cubra todos los días de la semana y no quede sesgado por un fin de semana o un feriado. Si al llegar a ese plazo todavía no juntaste suficientes conversiones por variante, conviene dejarlo correr en lugar de cortarlo. Frenar apenas una versión se pone arriba es la forma más común de tomar una decisión equivocada.
— ¿Lo llevamos a la práctica?

Hagamos que tu inversión en pauta rinda.

Contanos tu caso. Analizamos tu situación y te decimos, sin vueltas, si podemos ayudarte a escalar de forma rentable.