A/B testing

Método para comparar dos versiones de un anuncio, landing o email mostrándolas a públicos similares y midiendo cuál convierte mejor.

A/B testing es un método para comparar dos versiones de un mismo elemento —un anuncio, una landing, un asunto de email— mostrándolas a públicos parecidos al mismo tiempo y midiendo cuál genera mejor resultado. La versión A es la actual; la B, la variante que querés probar.

La gracia es cambiar una sola cosa por vez: el titular, el botón, la imagen. Así, si una gana, sabés exactamente qué la hizo ganar y no quedás adivinando.

Por qué importa

Probar en lugar de suponer es lo que separa a una estrategia medible de una corazonada cara. En vez de discutir qué creativo “se ve mejor”, dejás que los datos decidan: la variante que más convierte queda, la otra se descarta.

Es la herramienta central del CRO y de cualquier mejora seria sobre una landing page. Un cambio chico bien testeado puede subir la tasa de conversión y bajar el costo por venta sin tocar el presupuesto de pauta.

Eso sí: un test recién sirve cuando junta suficientes conversiones para ser confiable. Cortar antes, con dos días y veinte clics, lleva a decisiones basadas en ruido. Por eso lo tratamos con paciencia y siempre dentro de una lógica de performance marketing orientada a resultados, no a opiniones.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tráfico necesito para un A/B test confiable?
No hay un número fijo, depende de tu tasa de conversión, pero como regla práctica conviene esperar varios cientos de conversiones por variante. Con poco volumen, el resultado puede ser pura casualidad.
¿Cuántas cosas puedo probar a la vez?
En un A/B test puro cambiás un solo elemento entre la versión A y la B, así sabés con certeza qué causó la diferencia. Si tocás varias cosas juntas, no vas a poder atribuir el resultado a ninguna.
— ¿Lo llevamos a la práctica?

Hagamos que tu inversión en pauta rinda.

Contanos tu caso. Analizamos tu situación y te decimos, sin vueltas, si podemos ayudarte a escalar de forma rentable.