CPM

Costo por mil impresiones: lo que pagás por cada 1.000 veces que tu anuncio se muestra, sin importar si lo clickean o no.

CPM (Cost Per Mille, costo por mil impresiones) es la métrica que indica cuánto pagás por cada 1.000 veces que tu anuncio se muestra en pantalla, lo clickeen o no. Es la unidad con la que plataformas como Meta Ads y Google Ads te cobran el alcance: no estás comprando clics ni ventas, estás comprando la oportunidad de aparecer frente a una persona.

Cómo se calcula

La fórmula es la misma en cualquier plataforma:

CPM = (Inversión ÷ Impresiones) × 1.000

Una impresión se cuenta cada vez que el anuncio se carga en la pantalla de alguien, aunque esa persona lo pase de largo. Si la misma persona ve el aviso cinco veces, son cinco impresiones: por eso “impresiones” nunca es lo mismo que “personas alcanzadas”.

Un ejemplo en números

Ejemplo ilustrativo (no es un valor de mercado): invertís $600.000 en una campaña de Meta y el anuncio se muestra 1.500.000 veces.

CPM = (600.000 ÷ 1.500.000) × 1.000 = $400 por cada mil impresiones

Si esas impresiones generan 15.000 clics, tu CTR es 1% y tu CPC queda en $40. Con el mismo CTR, bajar el CPM a $300 te daría 2.000.000 de impresiones por la misma plata y el CPC caería a $30. Ese es el efecto palanca del CPM: mueve todo el costo aguas abajo.

CPM, CPC y CPA en una tabla

MétricaPagás porQué mide
CPMCada 1.000 impresionesCosto del alcance
CPCCada clicCosto del tráfico
CPACada conversiónCosto del resultado

Las tres describen la misma campaña en etapas distintas. El CPM es el precio de entrada a la subasta; el CPA es lo que realmente define si el negocio cierra.

Qué hace subir el CPM

  • Competencia estacional. En Hot Sale, Black Friday o diciembre hay más anunciantes pujando por el mismo inventario y el precio sube para todos.
  • Públicos demasiado chicos. Un público personalizado de pocos miles de personas se satura rápido: la frecuencia trepa y el CPM con ella.
  • Creativos gastados. Las plataformas abaratan el alcance de los anuncios que retienen atención y encarecen los que la gente ignora. Un creativo nuevo suele bajar el CPM sin tocar nada más.
  • Ubicaciones caras. No cuesta lo mismo aparecer en el feed principal que en ubicaciones secundarias; forzar una sola ubicación encarece la subasta.

Errores comunes

El error más frecuente es optimizar el CPM como si fuera el objetivo. Es fácil bajarlo: ampliá el público al máximo y vas a comprar impresiones baratísimas de gente que no te va a comprar nunca. El CPM es un costo, no un resultado. Leelo siempre en cadena con el CTR, el CPC y, al final del embudo, el ROAS, que es lo único que te dice si la pauta devuelve plata. Si querés dimensionar cuánto necesitás invertir para que ese número tenga sentido, revisá cuánto cuesta anunciar en Meta.

En Rableb miramos el CPM todos los días desde 2019, pero nunca solo: es el primer eslabón de una cadena que termina en ventas.

Preguntas frecuentes

¿Un CPM bajo es siempre mejor?
No necesariamente. Un CPM bajo puede venir de un público amplio y poco calificado. Lo que importa es qué resultado generan esas impresiones: a veces un CPM más alto sobre la audiencia correcta sale más barato en ventas.
¿Qué diferencia hay entre CPM y CPC?
El CPM te cobra por cada mil impresiones (que tu anuncio se muestre). El CPC te cobra solo cuando alguien hace clic. El CPM mide alcance; el CPC mide tráfico real al sitio.
¿Por qué me subió el CPM de un mes a otro?
Casi siempre es competencia o saturación, no un error tuyo. En fechas de alta demanda (Hot Sale, Black Friday, Navidad) más anunciantes pujan por el mismo espacio y el precio de la subasta sube. La otra causa habitual es un público chico al que ya le mostraste el aviso muchas veces: cuando la frecuencia crece, la plataforma paga más caro por seguir apareciendo.
— ¿Lo llevamos a la práctica?

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