Retargeting es la estrategia de pauta digital que vuelve a mostrarle anuncios a usuarios que ya tuvieron contacto con tu marca —visitaron tu sitio, miraron un producto, abandonaron el carrito o interactuaron con tus redes— y todavía no compraron. En vez de buscar gente nueva, la campaña le habla a una lista armada con el comportamiento previo de cada persona.
Esa lista es un público personalizado que se construye con los eventos que registra el pixel, con tu base de clientes o con interacciones dentro de la propia plataforma.
Cómo funciona
- Se instala la medición. El pixel o el tag registra qué hizo cada visitante: página vista, producto visto, carrito, checkout, compra.
- Se agrupan por comportamiento. Cada acción arma su propio público con una ventana de días definida, por ejemplo “agregó al carrito en los últimos 14 días”.
- Se excluye a quien ya compró. Los compradores salen del público para no pagar dos veces por la misma persona.
- Se sirve el anuncio que corresponde. Al que vio un producto le mostrás ese producto —eso es un DPA—; al que abandonó el carrito, un recordatorio con envío gratis o descuento.
Por qué importa
Quien ya entró a tu sitio está mucho más cerca de comprar que un desconocido, así que el retargeting suele ser la etapa del embudo con mejor ROAS. Además recupera ventas que se perdían solas: la mayoría de la gente no compra en la primera visita y, si nada la trae de vuelta, no vuelve.
Un ejemplo en números
Ejemplo ilustrativo, no un caso real. Una tienda tiene 3.000 personas que llegaron al carrito y no compraron en los últimos 14 días. Sobre ese público invierte $90.000 al mes con un CPM de $5.000, o sea 18.000 impresiones (frecuencia de 6 por persona).
- 18.000 impresiones × 2% de CTR = 360 clics
- 360 clics × 5% de tasa de conversión = 18 ventas
- 18 ventas × $45.000 de ticket promedio = $810.000 facturados
- ROAS = 810.000 ÷ 90.000 = 9
Ese 5% de conversión es alto justamente porque el público ya conocía la marca: el mismo anuncio en tráfico frío rendiría bastante menos.
Retargeting vs. tráfico frío
| Retargeting | Tráfico frío (prospecting) | |
|---|---|---|
| A quién le habla | Ya te conoce | No te conoce |
| Tamaño del público | Chico y limitado | Grande y escalable |
| ROAS típico | Alto | Más bajo |
| Riesgo principal | Saturación por frecuencia | Costo por adquisición alto |
| Función | Cerrar la venta | Alimentar el embudo |
Errores comunes
- No excluir a los compradores: seguís pagando impresiones a gente que ya te compró.
- Frecuencia sin control: el mismo aviso repetido molesta, quema presupuesto y desgasta la marca.
- Públicos demasiado chicos: con menos de 1.000 personas la campaña se satura en días.
- Usar el mismo creativo que en tráfico frío: si ya vio ese anuncio, necesitás otro mensaje, no el mismo.
- Atribuirle todo el mérito: parte de esas ventas iban a ocurrir igual, así que conviene mirar el resultado total de la cuenta y no solo el ROAS de esa campaña.
En Rableb, desde 2019, armamos estas secuencias cuidando frecuencia y exclusiones, y medimos si cada peso de retargeting trae plata de verdad. Para ver el paso a paso, leé qué es el retargeting y cómo usarlo o cómo encaja dentro de una estrategia medible.
