Embudo de ventas es el modelo que ordena el recorrido de un cliente desde que descubre tu marca hasta que compra, dividido en etapas donde cada paso deja menos gente que el anterior.
La idea es simple: arriba entra mucha gente que recién te conoce, en el medio quedan los que comparan y evalúan, y abajo están los que terminan comprando o dejando sus datos. Esa estructura se suele resumir como TOFU, MOFU y BOFU y es la base de una estrategia full-funnel.
Por qué importa
Mirar el embudo te dice en qué etapa estás perdiendo ventas, y eso cambia las decisiones. Si entra mucha gente pero casi nadie compra, el problema no es la pauta: es la oferta, la landing page o el precio. Si arriba entra poca gente, ahí sí hay que mover el presupuesto de medios.
Sin esta foto, terminás optimizando a ciegas y echándole la culpa a la métrica equivocada. Por eso medimos cada etapa por separado en vez de mirar solo el resultado final. Es parte de cómo encaramos las campañas en qué es el performance marketing.
