Un contrato de performance es el acuerdo escrito entre tu empresa y la agencia que define qué trabajo se hace, por cuánto tiempo, cómo se cobra y, sobre todo, quién es dueño de las cuentas y los datos cuando la relación termina. No es papeleo: es lo que te protege si algo sale mal o si querés irte.
Para qué sirve un contrato de performance
Mucha gente arranca con una agencia por WhatsApp y un audio que dice “arrancamos y vemos”. Funciona hasta que aparece la primera fricción: una factura inesperada, una campaña que no rinde, o el día que querés cambiar de proveedor y descubrís que no tenés acceso a tu propia cuenta de anuncios.
El contrato existe para evitar eso. Pone en blanco y negro las expectativas de las dos partes y deja claro qué pasa en los escenarios incómodos. Una agencia seria te lo propone ella misma; si te esquivan el tema del contrato, esa ya es información.
Las cinco partes que no pueden faltar
Más allá del formato, todo contrato de performance gira alrededor de cinco bloques. Si alguno está ausente o redactado de forma confusa, frená antes de firmar.
| Bloque | Qué define | Qué cuidar |
|---|---|---|
| Alcance | Qué tareas hace la agencia | Que no sea vago tipo “gestión de redes” |
| Plazos | Duración y cómo se sale | Preaviso razonable, sin ataduras eternas |
| Propiedad | De quién son cuentas y datos | Siempre a tu nombre, no de la agencia |
| Fee | Cuánto y cómo se cobra | Separado de la inversión en anuncios |
| Reporte | Qué métricas se miden | Acceso directo a las plataformas |
Alcance: qué hace y qué no hace la agencia
El alcance es la parte que más conflictos genera, porque “campañas de performance” significa cosas distintas para cada uno. Un buen contrato lista las tareas concretas: qué plataformas se manejan (Meta Ads, Google Ads), si incluye creatividades o las ponés vos, si entra la medición server-side, la configuración del pixel y la API de Conversiones, y si hay automatización de respuestas por WhatsApp.
También conviene aclarar qué NO entra. Si el diseño de las piezas o la producción de video corre por cuenta tuya, que figure. Así nadie reclama después por algo que nunca estuvo acordado. Para entender el detalle de lo que debería cubrir el servicio, mirá qué incluye un plan de performance.
Plazos y cómo salir del contrato
Las campañas de performance necesitan tiempo para madurar: el algoritmo de Meta o Google requiere datos para optimizar, y los primeros 30 a 60 días suelen ser de calibración. Por eso es razonable un compromiso inicial de 3 a 6 meses.
Lo que no es razonable es quedar atado un año sin puerta de salida. Un esquema sano es: período inicial corto, y después continuidad mes a mes con un preaviso de 30 días para cualquiera de las dos partes. Desconfiá de los contratos que combinan plazos largos con penalidades altas por irte; eso no protege resultados, protege la facturación de la agencia.
Propiedad de cuentas y datos: el punto más importante
Acá es donde se juega tu independencia, y es lo que más se descuida. La regla es simple:
- El Business Manager, la cuenta publicitaria, el pixel y la lista de clientes son de tu empresa.
- La agencia accede como administrador invitado, no como dueña.
- Cuando termina la relación, te quedás con todo: historial, audiencias y el aprendizaje acumulado del algoritmo.
Si la agencia crea las campañas dentro de SU propio Business Manager, el día que te vas perdés años de datos y arrancás de cero con otro proveedor. Eso te encadena sin que figure ninguna cláusula. Pedí siempre ser el propietario del activo y que la agencia trabaje sobre tu estructura.
Lo mismo vale para la medición: la configuración server-side y la API de Conversiones se montan sobre tus dominios y tus cuentas, no sobre las de la agencia.
Fee: cómo se cobra y qué incluye
El fee es lo que la agencia cobra por gestionar. Es distinto de la inversión publicitaria, que es la plata que se paga directamente a Meta o Google y sale de tu cuenta. Confundir las dos cosas es el error más común al leer una propuesta.
Hay varios modelos de cobro, cada uno con su lógica. Para ver las diferencias en detalle revisá los modelos de cobro de una agencia y, si querés números de referencia, cuánto cobra una agencia de marketing en Argentina.
Un ejemplo hipotético para que se entienda la separación, con cifras aproximadas a junio de 2026:
| Concepto | Monto mensual (ejemplo) | Va a… |
|---|---|---|
| Fee de gestión | $600.000 | La agencia |
| Inversión en anuncios | $1.500.000 | Meta y Google |
| Total que sale de tu bolsillo | $2.100.000 | — |
El contrato tiene que decir explícitamente que el fee no incluye la pauta. Si el modelo es a porcentaje de la inversión o atado a resultados, que la fórmula esté escrita: sobre qué base se calcula, qué se considera “resultado” y cómo se mide. Una meta atada al ROAS, por ejemplo, solo sirve si las dos partes miden el ROAS de la misma manera y con la misma fuente de datos.
Señales de alerta antes de firmar
Repasá esta checklist rápida. Si marcás varias, conversá antes de avanzar:
- Te prometen un número garantizado de ventas o un ROAS fijo “asegurado”.
- Las cuentas o el pixel quedan a nombre de la agencia.
- El plazo es de 12 meses o más sin opción de salida.
- El fee y la inversión aparecen mezclados en un solo número.
- No hay acceso directo de tu parte a las plataformas para auditar lo que pasa.
- Los reportes son capturas sueltas y no datos que puedas verificar vos.
Ninguna de estas por sí sola descalifica a una agencia, pero todas juntas dibujan un patrón.
Cómo lo encara Rableb
En Rableb el contrato arranca de una premisa: las cuentas, los datos y la medición son tuyos. Trabajamos sobre tu Business Manager y tus cuentas de Google y Meta, configuramos la medición server-side y la API de Conversiones sobre tus dominios, y dejamos por escrito que el fee de gestión va separado de la inversión en anuncios.
El enfoque es medible y trazable: definimos qué métrica importa para tu negocio, la medimos contra una fuente que ambos podemos auditar, y los reportes salen de las plataformas reales, no de capturas armadas. El día que decidas seguir solo o con otro equipo, te llevás todo el historial y el aprendizaje acumulado. El equipo lo dirigen Lucas Clemente y Macarena Opanasiuk, y la idea siempre es la misma: que entiendas cada peso que se invierte y por qué.
