Ticket promedio (AOV) —del inglés average order value— es el monto que deja en promedio cada venta, y se calcula dividiendo la facturación total por la cantidad de órdenes de un mismo período. Es una palanca directa de rentabilidad: subirlo mejora el ROAS y el margen sin invertir un peso más en pauta.
Cómo se calcula
Ticket promedio = Facturación total ÷ Cantidad de órdenes (del mismo período)
Dos aclaraciones que cambian el número. Se mide por orden, no por unidad: si alguien se lleva tres remeras en un mismo pedido, es una sola venta. Y conviene usar la facturación neta de descuentos y devoluciones; si comparás un mes con promociones contra uno sin promociones sin ese ajuste, estás comparando dos cosas distintas.
Un ejemplo en números
Ejemplo ilustrativo, no un caso real de cliente. Un e-commerce factura $9.600.000 en un mes con 320 pedidos:
- Ticket promedio = 9.600.000 ÷ 320 = $30.000
Con 40% de margen bruto, cada pedido deja $12.000. Si el CPA es de $9.000, quedan $3.000 limpios por venta. Ahora subí el ticket un 15%, a $34.500: el margen por pedido pasa a $13.800 y la ganancia neta a $4.800. Un 15% más de ticket se convirtió en 60% más de ganancia, con el mismo tráfico y la misma inversión.
El efecto sobre el ROAS
Con $500.000 de pauta y 100 ventas al mes (CPA de $5.000), el ticket es lo único que mueve el resultado:
| Ticket promedio | Facturación | ROAS |
|---|---|---|
| $20.000 | $2.000.000 | 4,0x |
| $25.000 | $2.500.000 | 5,0x |
| $30.000 | $3.000.000 | 6,0x |
| $40.000 | $4.000.000 | 8,0x |
Por eso, cuando una cuenta ya llegó al techo de optimización, el próximo salto casi nunca está en la campaña: está en la oferta.
Cómo se sube en la práctica
- Bundles y combos: agrupar productos complementarios a un precio que convenga contra comprarlos sueltos.
- Umbral de envío gratis apenas por encima del ticket actual: con un promedio de $30.000, ponerlo en $38.000 empuja hacia arriba.
- Upsell y cross-sell en el carrito y en el checkout, donde la decisión de compra ya está tomada.
- Cantidad y recurrencia: packs por tres unidades, formato familiar, suscripción con descuento.
Cada táctica se prueba de a una y se lee junto a la tasa de conversión: algo que sube el ticket 10% pero baja la conversión 20% te deja peor que antes.
Errores comunes
- Promediar todo junto. El ticket cambia por canal, por campaña y por producto; un número único tapa que el tráfico frío suele comprar más chico.
- Confundirlo con el LTV. El ticket mide una transacción; el LTV, todas las compras de ese cliente.
- Subirlo a fuerza de descuentos. Mover más unidades bonificadas infla la facturación y achica el margen, que es lo que se quería mejorar.
- Mirarlo sin el margen al lado. Un ticket alto cargado de productos poco rentables no arregla nada.
En Rableb revisamos el ticket antes de tocar la pauta desde 2019, porque suele ser el ajuste más barato del embudo. Para las tácticas en detalle, leé qué es el ticket promedio y cómo subirlo.
