Smarketing (contracción de sales y marketing) es la práctica de operar marketing y ventas como un solo equipo: mismo objetivo de facturación, mismas definiciones y un acuerdo escrito sobre qué cuenta como lead calificado y qué hace cada área con él. No es una herramienta ni un software, es un acuerdo de trabajo.
El punto de partida siempre es el mismo: que las dos áreas digan lo mismo cuando dicen “lead bueno”. Sin esa definición común, marketing reporta volumen y ventas reporta que los contactos no sirven. Los dos tienen razón con sus propios números.
Los cuatro acuerdos que lo sostienen
El smarketing se implementa con un SLA, un acuerdo de nivel de servicio que fija compromisos en las dos direcciones:
| Acuerdo | Marketing se compromete a | Ventas se compromete a |
|---|---|---|
| Definición | Entregar solo leads que cumplan los criterios pactados | Aceptar o rechazar cada uno con motivo escrito |
| Volumen | Una cantidad de leads calificados por mes | Contactar el 100% de los recibidos |
| Tiempo | Avisar el mismo día que entra el lead | Primer contacto en menos de una hora |
| Revisión | Ajustar segmentación y mensajes | Informar cuáles cerraron y por qué |
Cada fila tiene que ser medible. “Mejorar la comunicación” no es un acuerdo; “primer contacto en menos de una hora” sí.
Por qué importa
Porque el número que le importa al dueño no es la cantidad de leads sino cuánto cuesta conseguir un cliente. Cuando cada área optimiza su KPI por separado, marketing abarata el costo por lead trayendo contactos más tibios y ventas se queda solo con los fáciles. El embudo se rompe justo en el traspaso de MQL a SQL, que es donde nadie mira.
Un ejemplo en números
Ejemplo ilustrativo, no un dato de mercado. Una empresa invierte $2.000.000 por mes y genera 400 leads a $5.000 cada uno. Sin criterios comunes, ventas acepta 80 como calificados y cierra 12: el costo por cliente es de $166.667.
Después de acordar la definición y el plazo de contacto, la pauta apunta a un público más chico y trae 280 leads a $7.143. Ventas acepta 112 y cierra 22: el costo por cliente baja a $90.909. El costo por lead subió 43% y el CAC bajó 45%, con la misma plata.
Errores comunes
- Reunirse sin datos. Si nadie lleva el número de leads contactados y cerrados, la reunión termina en anécdotas.
- No registrar el rechazo. Sin el motivo por escrito, marketing no puede corregir a quién le está hablando.
- Dejar la definición congelada. Lo que califica en enero no califica en septiembre: conviene revisarla cada trimestre.
- Comprar un software y creer que alcanza. El CRM ordena lo que ya acordaron; si no acordaron nada, ordena el desacuerdo.
El paso a paso está en la guía de cómo alinear marketing y ventas. En Rableb, desde 2019, arrancamos toda cuenta definiendo con el equipo comercial qué es un lead calificado: sin eso, optimizar la pauta es apuntar a un blanco que cada uno dibuja distinto.
